El sueño juega un papel fundamental en la salud y el bienestar de las personas tengan la edad que tengan. Sin embargo, en el caso de las personas mayores quizá lo es más, como lo es una buena alimentación o el ejercicio físico regular. Con el avance de la edad, los patrones de sueño experimentan cambios significativos que requieren una atención especial a las condiciones de descanso.
Algunos de estos cambios son condiciones médicas que afectan al sueño (artritis, dolor crónico, problemas respiratorios), mayor sensibilidad a los cambios de temperatura, necesidad frecuente de levantarse durante la noche, efectos secundarios de medicamentos que pueden alterar el sueño, menor producción de melatonina, la hormona del sueño y cambios en los ritmos circadianos
Ante estas circunstancias, la elección de un colchón adecuado se convierte en una decisión crucial que va más allá del simple confort. Los colchones para ancianos están específicamente diseñados para abordar estas necesidades únicas del sueño en la tercera edad, incorporando características especiales que pueden ayudar a mejorar significativamente la calidad del descanso nocturno.
Es innegable que el colchón tiene una gran importancia para personas de cualquier edad. Ahora bien, en el caso de los ancianos, es absolutamente fundamental, ya que su cuerpo es más sensible a las presiones inadecuadas y requiere un soporte específico para mantener su bienestar físico. Por eso, un colchón para ancianos apropiado deberá:
No existen necesariamente colchones específicos para ancianos, ya que otros perfiles de durmiente pueden valorar las características que les podamos atribuir, y además hay ancianos que requieren unas propiedades y otros, otras. Sin embargo, podemos fijarnos en algunos rasgos generales que probablemente apreciará cualquier persona que esté en esa fase de su vida.
El nivel de firmeza ideal para adultos mayores suele estar entre medio y medio-firme, dado que proporcionará suficiente soporte para mantener la columna alineada, será a la vez cómodo para aliviar puntos de presión como las articulaciones, y al no hundirse demasiado permitirá cambiar de posición durante la noche.
Existen varios materiales y tecnologías que pueden proporcionar un buen descanso a las personas mayores, como:
La espuma viscoelástica (memory foam) ofrece como ventajas que se adapta a la forma del cuerpo, distribuye el peso de manera uniforme, reduce la presión en las articulaciones y minimiza la transferencia de movimiento. Sin embargo, hay que asegurarse de que no retienen demasiado el calor o dificulta los cambios de posición, como los colchones específicos de MATINER Natural-Descans.
El látex natural es una excelente opción porque es muy duradero, tiene propiedades hipoalergénicas, ofrece una buena ventilación y un rebote natural que facilita el movimiento. Esto suele ser muy apreciado en los colchones para personas mayores, y especialmente en las residencias de ancianos porque necesitan durabilidad y buenas condiciones de higiene.
La espuma de alta resiliencia proporciona ventajas como una firmeza progresiva que se adapta al peso corporal, una excelente capacidad de recuperación para facilitar los movimientos, una buena ventilación por su estructura celular abierta y una gran durabilidad.
Los colchones para personas mayores deben ofrecer un buen control de la temperatura, mediante sistemas de regulación térmica como los de MATINER Natural-Descans, y preferiblemente deben incluir fundas con propiedades termoreguladoras. Además, la altura del colchón debe permitir sentarse y levantarse fácilmente (entre 25 y 30 cm de altura), sobre todo si el somier no es regulable.
Si se tienen condiciones médicas específicas, quizá sea necesario contar con colchones con zonas de soporte diferenciado, con buena capacidad de adaptación, e incluso con características ergonómicas que suelen presentarse como colchones ortopédicos. Los modelos compatibles con camas articuladas pueden permitir elevar las piernas para mejorar la circulación, por ejemplo.
Algo muy importante a tener en cuenta es que tengan bordes reforzados, que son importantes porque facilitan sentarse en la orilla de la cama sin deformar el colchón.
Los colchones para ancianos deben pasar por un mantenimiento todavía más exhaustivo que el de otros perfiles de durmiente, sobre todo si pasan tiempo muy prolongado en la cama, para maximizar su vida útil. Debemos inspeccionar regularmente signos de desgaste y rotar el colchón (e incluso voltearlo si el modelo lo permite), y reemplazarlos cada 7-10 años.
En nuestra fábrica de Barcelona producimos colchones para tiendas de descanso y establecimientos para el cuidado de ancianos, con los mejores materiales y técnicas de fabricación y características específicas para el sueño de las personas mayores (firmeza, densidad, articulabilidad, etc.)
Los posts de MATINER Natural-Descans tienen fines informativos y no deben reemplazar el consejo de un médico u otro profesional médico.