Colchón hundido

Colchón hundido: ¿Qué lo causa? ¿Puede arreglarse?

Todos los colchones se desgastan con el tiempo. Sin embargo, encontrarnos con nuestro colchón hundido puede ocurrir antes de lo que esperamos. ¿Por qué? Aunque tal vez la pregunta más pertinente que nos haremos es: ¿Tiene solución? En este post trataremos de resolver estas preguntas.

¿Por qué se hunde nuestro colchón?

Un colchón hundido ocurre cuando los materiales que lo componen no responden como deberían. Cuando ha llegado al fin de su vida útil, es algo normal: los muelles, la espuma viscoelástica o el látex ya no recuperan su forma original. Normalmente esto ocurre en las zonas que más presión soportan del colchón, sea al dormir (y en el caso de los durmientes laterales esto es más habitual) o al apoyarnos, por ejemplo, cuando tenemos la (mala) costumbre de sentarnos en un extremo de la cama: en esa zona el material va cediendo hasta que se hunde y no termina de restablecerse.

La luz solar directa también suele deteriorar los materiales, que después se desgastan en esas zonas que aguantan más presión, así como los líquidos que penetran en diferentes capas del colchón.

El somier o superficie donde se coloca el colchón también afectan a la estructura del colchón, haciendo que no soporte correctamente el peso.

No elegir correctamente la dureza y la densidad del colchón para nuestro peso también puede provocar que se hunda más de la cuenta con la presión que ejerce nuestro cuerpo.

Sin embargo, el hundimiento también puede producirse antes de lo que se espera que dure el colchón, como hemos indicado, por un uso inadecuado, por una calidad en los materiales y/o las técnicas de fabricación insuficientes o por un defecto de fábrica, que propician un desgaste prematuro. Según sea el caso, la solución puede ser distinta. Más adelante en este post las explicaremos.

¿Cómo saber si nuestro colchón está hundido?

Una forma de saber si nuestro colchón está hundido es mirarlo desde un lado. Si hay una caída notable en el medio del colchón, es probable que esté hundido. Otra forma es acostarnos sobre él y ver si sentimos que nos estamos hundiendo en el colchón. Si sentimos que el colchón cede, es que el colchón está hundido. Evidentemente esto no tiene que ver con el efecto abrazo que proporciona un colchón de viscoelástica, por ejemplo. En este caso, sabremos que el colchón está hundido si tras adaptarse a nuestro cuerpo y tomar su forma, no recupera su forma original tras un rato de habernos levantado.

¿Por qué es preferible evitar dormir en un colchón hundido?

Un colchón supone una inversión importante, por lo que es normal que mucha gente no se plantee salir corriendo a comprar otro cuando se da cuenta de este defecto. Sin embargo, hay varios motivos por los que no deberíamos dormir en un colchón hundido, entre ellos algunos relacionados con nuestra salud:

  • Un colchón hundido puede causar una mala postura para dormir, lo que puede provocar dolor de espalda y cuello.
  • Un colchón hundido también puede hacer que al dormir tendamos a rodar hacia el centro de la cama, lo que puede hacer que nos sintamos incómodos y se interrumpa nuestro sueño, levantándonos cansados, con dolor de cabeza, etc., además de causar molestias entre personas que duermen juntas.
  • Un colchón hundido también puede dificultarnos entrar y salir de la cama, algo que nos puede resultar incómodo, y en el caso de personas con movilidad reducida, puede incluso ser un peligro para la seguridad.
  • Un colchón hundido puede ser simplemente un problema estético y hacer que nuestra cama se vea dejada y nuestro dormitorio luzca descuidado.

¿Cómo poner solución a un colchón hundido?

Nuestro margen de maniobra para solucionar el hundimiento en un colchón depende mucho de su causa. Ponemos algunos ejemplos.

Cuando el colchón está hundido por un defecto de fábrica

Dependiendo de la garantía que tenga el colchón, podremos reclamar que nos lo reemplacen, incluso si ha pasado un cierto tiempo desde que lo compramos.

Si el colchón no es de buena calidad o no hemos tratado el colchón como deberíamos

Como hemos explicado, hay prácticas que acortan la vida de un colchón. Pongamos algunos ejemplos.

  • Comer o beber en la cama: corremos el riesgo de que derramemos líquidos o manchemos el colchón y se deterioren sus materiales.
  • Dormir con mascotas: incluso en el caso de que extrememos la higiene, sus fluidos pueden deteriorar el colchón, y en el caso de las más grandes, su peso y sus movimientos al subir y bajar pueden acelerar este deterioro.
  • Dejar que de la luz solar directa en la cama: el sol es el principal causante del deterioro de los materiales de un colchón, que después ceden antes en las zonas de presión. Es importante contar con barreras como cortinas y con ropa de cama adecuada (cubrecamas, por ejemplo).
  • Sentarnos en el extremo de la cama: usar la cama como silla o cómo sofá puede desgastar prematuramente esa zona, que recibirá más presión localizada dea que está prevista con la actividad de descanso.

La mayoría de especialistas recomiendan cambiar de colchón cuando este está hundido. Esto puede parecer que es una medida encaminada a vender más colchones, pero es que realmente las soluciones a un colchón hundido que no puede reemplazarse por medio de su garantía son realmente parches que no solucionarán completamente el problema porque no hay ninguna que haga que recupere la forma original. Sin embargo, si nuestro colchón no es viejo y no nos es posible cambiarlo, podemos tomar algunas medidas para mejorar nuestra experiencia de sueño.

Girar el colchón y/o darle la vuelta

La idea es que la presión que ha provocado el hundimiento ahora se ejerza en un lugar completamente diferente y, por lo tanto, el colchón nos permita dormir bien de nuevo. Para Nuevamente, espere un par de días o semanas para que su colchón vuelva a su forma original. Probablemente serán necesarios algunos días o incluso semanas para que el colchón vuelva a su forma original.

Usar un topper

Para quienes no lo sepan, en otro post explicamos que es un topper y para qué sirve. Ya advertimos que un topper no es una solución óptima para renovar un colchón viejo o deteriorado, y de hecho, lo recomendable es usarlos en clave preventiva, para proteger un colchón del hundimiento. Sin embargo, si no tenemos otra opción, podemos usar uno grueso y firme, que puede constituir una inversión pero siempre menor que un colchón, para disminuir el hundimiento y dormir mejor.

Usar una madera contrachapada entre el colchón y el somier

Una làmina de contrachapado puede añadir apoyo adicional al colchón para evitar que se hunda. Haciendo esto es posible que en unos días recupere parte de su forma original. Eso sí, es posible que notemos el colchón más duro de lo que acostumbraba a estar.

Comprobar el estado del somier o del soporte del colchón

En ocasiones un somier o soporte deformado o inadecuado puede provocar el hundimiento del colchón, por ejemplo, un listón de madera roto, desencajado o deformado.

Es necesario que revisemos bien el soporte en el que está el colchón. Si vemos algo que falla, debemos ponerle solución antes de hacerlo con el colchón. Si no nos parece que haya nada raro, necesitaremos tomar alguna de las medidas mencionadas hasta ahora.

Prevenir un colchón hundido

Hemos propuesto algunas ideas para solucionar el inconveniente de que se nos hunda el colchón, pero indudablemente la mejor manera de evitar un colchón hundido es prevenirlo cuando está en buen estado. Algunos de los pasos a seguir ya los hemos perfilado durante el post, pero los recopilamos y ampliamos a continuación.

  • No sentarse en el colchón: como hemos adelantado, usar el colchón de asiento cuando estamos en el dormitorio provoca que lo sometamos a una presión para la que no está pensado, localizada en una zona en la que tampoco se prevé, y esa presión puede dañar la estructura y los materiales del colchón antes de tiempo.
  • Elegir un colchón de alta densidad: la densidad está directamente relacionada cona calidad del colchón, y a veces, también con su dureza y firmeza; como explicamos en este post, a más densidad, más material por metro cuadrado, y más firme suele ser.
  • Elegir un colchón adecuado a nuestro perfil de durmiente: si pesamos mucho y elegimos un colchón muy poco firme, es posible que se deforme antes, y lo mismo ocurre si dormimos de lado, por eso debemos dejarnos aconsejar por un asesor en descanso para elegir el colchón que, teniendo en cuenta nuestro perfil, nos vaya a durar más.
  • Usar un cubrecolchón: un cubrecolchón nos permitirá proteger a nuestro colchón de manchas y derrames de líquidos que deterioran los materiales de sus distintas capas antes de tiempo.
    Usar un topper: un topper es un excelente aliado para prolongar la vida útil de nuestro colchón, ya que ayuda a repartir mejor el peso, no lo someteremos a la misma presión si contamos con una capa extra, y además también lo protegerá de la humedad y las bacterias que lo deterioran.
  • Comprar un colchón con garantía en este aspecto: como hemos dicho, un colchón es una inversión, y es recomendable, al ser la idea que nos dure muchos años, escatimar lo mínimo posible en ella. Por eso también es importante que nos informemos de qué cubre la garantía exactamente, y por cuánto tiempo.
  • Comprar un colchón con distintas caras: si compramos un colchón que permita dormir por ambas caras, podremos darle la vuelta cada seis meses y así evitar ejercer la presión siempre en el mismo sitio, hay colchones que incluso están pensados para ello, l con cara de invierno, más cálida, y cara de verano, más fresca.
  • No exponer el colchón al sol: como hemos apuntado antes, la luz directa del sol deteriora la mayoría de materiales, de manera que podremos proteger a nuestro colchón contando con cortinas adecuadas y cubriéndolo con colchas u otra ropa de cama que actúen de barrera.
  • No comer ni beber en la cama: la idea es que un colchón siempre debe estar seco, de manera que cuántas menos oportunidades demos para que esto ocurra, mejor, y eso incluye no beber ni comer en la cama para evitar el riesgo de manchas y derrames.
  • No dormir con mascotas: está claro que queremos a nuestras mascotas como a uno más de la familia, y que a muchos de nosotros no nos importa compartir cama con ellas, pero debemos tener presente que esto va en contra de alargar la vida útil del colchón, ya que pueden someter a más peso del conveniente al colchón y desgastar los materiales por acción de la humedad y las bacterias (en este post hablamos sobre este tema).
  • Contar con un buen somier: una buena base de cama como un somier es lo que dará al colchón el apoyo suficiente para soportar nuestro peso sin que se hunda, de manera que debe ser el más adecuado para el tipo de colchón (látex, viscoelástica, muelles, etc.) y para nuestro cuerpo y nuestros hábitos de sueño.

Optar por un fabricante confiable

Un buen fabricante debe responder por sus colchones, por lo que será conveniente que nos informemos de qué garantía ofrece ante un eventual deterioro prematuro de los materiales. En Matiner somos ese fabricante: usamos materiales y procesos de fabricación de calidad, somos un proveedor de proximidad y respondemos por nuestras ventas.

Los posts de MATINER Natural-Descans tienen fines informativos y no deben reemplazar el consejo de un médico u otro profesional médico.

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